China ha sentenciado este jueves a tres miembros del movimiento ‘Nuevo Ciudadano’, que milita contra la corrupción en el seno del Partido Comunista y el Estado, a penas de entre 3 y 6 años y medio de prisión. Se trata de las condenas más duras recibidas por miembros de la formación después de la condena a 4 años de prisión contra uno de sus más destacados fundadores, Xu Zhiyong, en enero.
Un tribunal de Xinyu, de la provincia de Jiangxi, sureste de China, ha sentenciado a 6 años y medio de prisión a Liu Ping y Wei Zhongping, y a 3 años de cárcel a Li Sihua. La corte les consideró culpables de “provocar disturbios”, “reunir a una multitud para alterar el orden público” y “utilizar un culto satánico en detrimento del cumplimiento de la ley”, mientras que a Li sólo se le condenó por la primera de las acusaciones.
Según el relato de los abogados de “Nuevo Ciudadano”, el tribunal acusó de “provocar disturbios” a Liu y Wei después de que éstos organizaran una pequeña manifestación a las puertas de una casa de un amigo con pancartas para pedir a los líderes que publicaran su patrimonio y la liberación de presos de conciencia.
En cuanto a la acusación de “utilización de cultos satánicos”, los jueces se acogieron a la defensa que Liu -católica declarada- hizo hace años de algunos peticionarios de Falun Gong, movimiento religioso ilegalizado en China en 1999, así como en su actividad política, indicaron los letrados.
Uno de los letrados de los activistas, Zhou Ze, ha denunciado las irregularidades que se han registrado durante el proceso: desde la imposibilidad de presentar a testigos por la defensa hasta el cambio “constante” de cargos, ya que al parecer el tribunal modificó en varias ocasiones las acusaciones contra Liu y Wei.
La investigadora de Human Rights Watch Maya Wang se suma a esta denuncia; “Cambiaron los delitos en muchas ocasiones, no pudimos seguir la pista de cuántas. Básicamente, trataron de encontrar cargos falsos, todas las acusaciones son crímenes vagos, utilizados habitualmente contra activistas”.
David Zhao, de Chinese Human Rights Defenders, ha considerado que las sentencias son la falta de compromiso del presidente Xi Jinping por luchar verdaderamente contra la corrupción como ha defendido públicamente en varias ocasiones
Liu es una política china no adscrita al Partido Comunista que presentó su candidatura independiente en unas elecciones locales en 2011, en una lista en la que también se encontraba Wei Zhongping, una iniciativa que les costó varias amenazas.
Ambos aspiraban a ser miembros de la Asamblea Popular de Xinyu, el legislativo local, a través de los comicios que se celebran en algunos pueblos y ciudades en el país, un experimento que desde hace años lleva a cabo el Gobierno sin muchos avances.
El veredicto es un nuevo golpe a la organización, que nació para pedir al Gobierno chino que cumpliera con los derechos de la ciudadanía recogidos en la Constitución china y que pasó a estar perseguida después de lanzar una campaña que pedía a los líderes que publicaran sus bienes como lucha contra la corrupción.
China condena a la cárcel a tres activistas contra la corrupción
No comments:
Post a Comment